marzo 22, 2018

En Riohacha, el indicador de pobreza gana terreno, en el 2017 fue superior al obtenido durante el 2016 en 1.4%.

La  población en condiciones de pobreza,  se caracteriza por no  tener  lo necesario para vivir dignamente. Ella subsiste  en un estado generalizado de negación al acceso de los servicios sociales de calidad (salud,  seguridad social, educación y vivienda), a los recursos productivos (tierra, capital y tecnología),  negación a la infraestructura física (agua, servicios sanitarios y transporte), restricciones para acceder al mercado de trabajo y a la justicia. Igualmente,  tienen limitaciones para la  participación social y política.

La pobreza transciende  la falta de ingresos y la obtención  de medios  de vida sostenibles. Para las Naciones Unidas,   la pobreza es un problema de derechos humanos. Por  esas razones, se afirma que una sociedad con  alta incidencia de la  pobreza, es una sociedad desigual, en donde priman  la discriminación y la exclusión social.

Estadísticamente ella se puede  medir a partir de la  construcción de las líneas de pobreza, pobreza extrema y la determinación del grado de desigualdad. El DANE señala que  la pobreza se presenta cuando el ingreso  mensual se encuentra por debajo  del costo per cápita mínimo de una canasta básica de bienes alimentarios y no alimentarios ($ 250.620) en un área geográfica determinada.  La pobreza extrema ocurre cuando  el ingreso mensual per cápita de un hogar,  se sitúa por debajo de la línea de indigencia (pobreza extrema) monetaria ($ 116.330).  La desigualdad  se presenta por la concentración del ingreso en pocos sectores,  midiéndose  a través  del Coeficiente de Gini,  que cuando tiende a 1 es alta desigualdad  social y cuando tiende a 0  es más igualitaria.

Las  mediciones presentadas por  el DANE para el 2017,   señalan que las condiciones de pobreza   aunque vienen disminuyendo desde el 2002, continúan impactando  al 26,9 % de la población. A nivel urbano incide en el 24,2% y  en el 36.0% de los habitantes a nivel rural. Las mayores incidencias de la pobreza monetaria se presentaron en las ciudades de: Quibdó con  47,9%, Riohacha con 46,9% y Florencia con 33,7%. En Riohacha – La Guajira,  las condiciones de pobreza ganan  terreno, el  2017 fue superior al obtenido  durante  el  2016 en 1.4%.

El DANE también  señala que las condiciones de pobreza extrema  durante el 2017 impactaron  al 7,4% de la población. A nivel urbano incidió en el 5.0%  y  al 15.4% en  el nivel rural. Las mayores incidencias de la pobreza monetaria extrema se presentaron en las ciudades de: Quibdó con el  17,7%, Riohacha con 15,1% y Popayán con 8,1%.

Las mediciones de  desigualdad social realizadas por el DANE a través del Coeficiente de Gini señala que Colombia ha venido avanzando,  aunque muy despacio en la reducción de las brechas sociales de ingresos, situándose en el 2017 en 0.508.   Riohacha, como referente de La Guajira se ubicó  para ese mismo año en 0.524.

Riohacha. Evolución de la incidencia de pobreza, pobreza extrema y desigualdad.

De acuerdo a los resultados de pobreza, pobreza extrema y desigualdad publicados por el DANE para el 2017, Riohacha presenta un franco retroceso, ya que los indicadores  de la incidencia son similares a los que se obtuvieron durante el 2010 (pobreza 46,9%, pobreza extrema 14,2 % y desigualdad 0,523). Los avances positivos alcanzados hasta el 2015 en la lucha contra de la pobreza y la desigualdad se perdieron en los siguientes años. Entre el 2010 y el 2015, Riohacha disminuyó la incidencia de la pobreza a 41%, pobreza extrema a 12,7% y desigualdad con 0.522, tendencia que no se ha podido sostener de acuerdo a los resultados del DANE y que hace más difícil el cumplimiento del primer postulado de los Objetivos de Desarrollo Sostenible,  consistente en  que a 2030 se le debe poner fin a la pobreza en todas sus manifestaciones en el mundo.

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