junio 30, 2020 - Notas 360° | Principal

El Covid-19 y las medidas de aislamiento han generado un impacto multidimensional en la vida de la población mundial. Rápidamente, la humanidad ha tenido que adaptarse a los desafíos y cambios que exige la protección de la salud y la vida, no obstante, estos cambios repentinos han generado consecuencias económicas devastadoras que han impactado las finanzas públicas, privadas y en general de las familias.

En Colombia, en abril de 2020, primer mes de cuarentena completa, la tasa de desempleo nacional fue 19,8%, lo que significó una disminución de 5,4 millones de puestos de trabajo en comparación con abril del año anterior.

De acuerdo a la facultad de economía de la Universidad de Los Andes, ese mismo mes presentó una caída en los ingresos  de los diferentes sectores económicos: 30% en las industrias manufactureras y extractivas, más de 90% en los hoteles y más de 60% en otros servicios de entretenimiento incluyendo restaurantes.

En la mas reciente Nota Macroeconómica, Destrucción de empleos y de tejido empresarial. ¿Qué tan grave puede ser? ¿Cómo contrarrestarla? de la Facultad de economía de la Universidad de Los Andes, establecen que esta dinámica negativa en la economía nacional se da como consecuencia de los siguientes elementos:

1) La caída de la demanda de bienes y servicios cuyo disfrute exige contacto físico con muchas otras personas que afectó a sectores específicos como los de espectáculos, la hotelería y los restaurantes y puede seguir afectándolos más allá de los periodos de confinamiento por decisión voluntaria de los consumidores.

2) La imposibilidad para operar muchas empresas y negocios en medio del confinamiento impidió en abril el funcionamiento de sectores en los que trabajaba más del 40% de los ocupados pre-crisis.

3) El choque externo generado por la recesión mundial que golpeó la demanda de exportaciones y las remesas provenientes del exterior, afectó los ingresos del sector petrolero y del gobierno y dificultó el acceso a insumos importados.

4) La magnificación de todos estos efectos por su transmisión a través de los encadenamientos productivos a clientes y proveedores de las empresas directamente afectadas.

5) La caída generalizada de la demanda por efecto de la caída de los ingresos en ciertos hogares vinculados a ciertos sectores y de la incertidumbre reinante, que también magnifica todos los efectos anteriores.

De acuerdo a esta dinámica y a las medidas que ha tomado el gobierno nacional y los alcaldes, esta desaceleración económica continuará, generando millones de perdidas de empleo y la disminución de ingresos de los colombianos, lo cual, aumentará los niveles de pobreza y desigualdad.

La facultad de economía de Los Andes realizó un análisis de escenarios, y concluyó que esta crisis se vera reflejada en un incremento del coeficiente de Gini (medición de desigualdad) que pasaría de 0,509 a 0,574, además de un retroceso en la lucha contra la pobreza de 20 años.

Panorama de La Guajira

En La Guajira, donde la crisis social y económica está latente desde hace décadas, el panorama es aún más desolador. Actualmente, el departamento presenta una tasa de pobreza monetaria de 53,7% (2018). Dada la inestabilidad institucional de los últimos años, este indicador se ha venido estancando en su evolución. En el año 2018 presentó un leve incremento frente al año anterior.

En ese sentido, un retroceso de 20 años en estos indicadores sería fatal para los guajiros y en especial para las poblaciones indígenas ubicadas en zonas alejadas dispersas de Uribia, Manaure y Dibulla. Si el departamento retrocede a los indicadores de pobreza de 2002, volveríamos a una tasa cercana al 67%.

El Covid-19 está impactando el tejido  empresarial del departamento y la oferta de empleos. Este se ha visto afectado de forma directa por las medidas de aislamiento. De acuerdo con una encuesta realizada por la Cámara de Comercio de La Guajira en mayo, las ventas han disminuido para el 92,7% de los empresarios, el 68,6% solo podrán subsistir entre 1 y 2 meses y el 22,7% entre 3 y 4 meses.

En ese sentido, las empresas se están viendo obligadas a despedir empleados o en algunos casos a cerrar sus operaciones. Este fenómeno, junto a los altos índices de informalidad laboral tendrá un impacto en los trabajadores informales como formales y en los sectores más vulnerables a las medidas de aislamiento, lo que representará un aumento considerable en los índices de pobreza. Como señaló Jaime Bonet, del Banco de la República, en el Diálogo InterACTUAR: la pérdida económica mensual, según el escenario del porcentaje de población en aislamiento preventivo, oscila entre 116 y 614 mil millones de pesos. Este resultado equivale a un porcentaje del 1% y 5,6% del PIB del departamento. Las ramas económicas de servicios y la  minería concentran el mayor porcentaje de la pérdida total del departamento.

Recomendaciones

Los impactos del Covid-19 en los ingresos de la población vulnerable, pueden mitigarse a corto plazo con los programas del Gobierno Nacional de transferencias de recursos como Ingreso Solidario y el aumento de la cobertura de políticas como  Familias en Acción, Jóvenes en Acción y Colombia Mayor, de tal manera, que la población ocupada informalmente tenga acceso a recursos que mitiguen la imposibilidad de generar ingresos.

Es importante que las empresas del departamento de La Guajira, adopten las medidas de bioseguridad que les permita reactivar operaciones. Será necesario el aumento del  gasto público y los programas de subsidio a la nómina de las empresas para reducir la destrucción de empleos.

En el mediano plazo, urge en el departamento, potencializar sectores de la economía como el turismo y la agricultura para que estos generen empleos formales. De igual forma, son necesarias políticas multidimensionales y medidas estructurales para reactivar la reducción de la pobreza y de la pobreza extrema en el departamento.