junio 25, 2020 - Notas 360° | Principal

El IPC es una medida de la variación en el precio de bienes y servicios representativos del consumo de los hogares colombianos que se denomina canasta. Mensualmente, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), registra el precio de 443 artículos de la canasta en doce divisiones de gasto. Se tienen en cuenta los diferentes canales de distribución en 38 ciudades del país.

Para el mes de mayo de 2020 la variación mensual del IPC en Colombia fue -0,32%. La tasa registrada no se presentaba desde julio de 2018, cuando esta fue del -0,13%. Este fenómeno económico se sustenta en la caída de la demanda y el consumo en el país como consecuencia del Covid-19.

Recordemos que para el mes de abril se presentó una tasa de desempleo histórica del total nacional de 19,8%, lo que significó una reducción de 5,4 millones de empleos que impactaron los ingresos laborales y la capacidad adquisitiva de los hogares colombianos.

De acuerdo al comunicado del DANE el comportamiento mensual del IPC de  mayo, se explicó principalmente por la variación mensual de las divisiones de información y comunicación y muebles y artículos para el hogar y para la conservación. 

La disminución en los precios de la división de comunicación se da como consecuencia de la eliminación del IVA en los planes pospagos de servicios móviles hasta por $71.214/mes.

Se destaca también que las reducciones en los precios de las divisiones de alimentos y bebidas no alcohólicas (0,04%); alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles (-0,2%); y Transporte (-0,47%), impactaron la variación negativa. Es importante mencionar que estas tres divisiones, representan conjuntamente 61% de la canasta del IPC.

Las contribuciones positivas a la variación de precios se registraron en las divisiones de salud (0,43%) y bebidas alcohólicas y tabaco (0,28%). Lo que puede explicarse en el aumento de la demanda de bienes para la prevención de contagiarse por la pandemia. Por el lado de las bebidas alcohólicas se relaciona con la dificultad para adquirir y consumir este tipo de bienes.  

 A nivel nacional, Popayán y Manizales tuvieron alzas en el IPC mensual de mayo 0,06% y 0,01%, respectivamente. En el lado opuesto, Villavicencio, Bucaramanga, Bogotá, Florencia y Cali tuvieron las mayores caídas en los precios de la canasta familiar.

Riohacha también presentó una variación negativa de precios de -0.21%, contrario al mes de abril donde se ubicó en la segunda posición a nivel nacional con mayor variación positiva. En mayo, la ciudad capital del departamento de La Guajira presentó la mayor disminución en los precios de la división de alimentos y bebidas no alcohólicas en el país. 

IPC en Riohacha

Totalmente opuesto al mes de abril, los precios de los alimentos y bebidas no alcohólicas en Riohacha, presentaron la disminución porcentual más alta entre las diferentes divisiones de gastos con un  -1.48%. 

No obstante, se destaca que fue la única ciudad capital en Colombia que registró un aumento en los precios de la división de muebles y artículos para el hogar. Se resalta el aumento en los precios en las divisiones de salud, bebidas alcohólicas y tabaco y alojamiento, agua, electricidad, gas y otros combustibles

El bajo crecimiento de los precios tiene una interpretación desde la oferta de los bienes y servicios que se consumen como consecuencia del Covid-19. El aumento de desempleo y la informalidad en el mes de abril, impactaron en los ingresos disponibles de los hogares  y en la capacidad de adquisición de bienes. En ese contexto de crisis económica y de salud,  no se genera presión sobre  la oferta disponible y los precios crecen muy poco.

Por otro lado, Riohacha no cuenta con la suficiente base productiva para garantizar un abastecimiento permanente. La debilidad en la seguridad alimentaria y el sector agrícola poco competitivo generan las condiciones para que los precios no suban.

Al Covid-19, se suma que Riohacha sigue sufriendo los impactos del largo periodo de inestabilidad institucional. El Distrito tuvo un periodo de contracción de gasto público y de cambios constantes en la visión de ciudad que estancaron las inversiones necesarias para dinamizar los diferentes sectores económicos. Lo anterior ha contribuido al estancamiento en el mejoramiento de los ingresos de los hogares y fortalecimiento del mercado local.

Esto refleja que detrás de la inestabilidad de los precios, en algunos casos con aumentos inesperados o de estancamiento como en el mes de mayo, viene una crisis historica que excede el Covid-19. Riohacha no se encuentra en crisis desde el mes de marzo de 2020.

Como se ha resaltado en los Diálogos InterACTUAR, este periodo de crisis es una oportunidad de alistamiento para el fortalecimiento de la economía del distrito. Es indispensable la destinación de recursos y proyectos estratégicos que impacten en sectores como el de turismo, restaurantes y agricultura. Estos sectores pueden generar empleo formal y mejorar los ingresos de los ciudadanos y de su capacidad adquisitiva.