septiembre 7, 2019 - Nota Económica

Las finanzas públicas son elemento fundamental en la consolidación del Estado de derecho, debido a que uno de los papeles del Estado es garantizar el ejercicio de los derechos de los individuos y la promoción del bienestar de los ciudadanos que viven en su territorio. En Colombia según cifras de las ejecuciones presupuestales de las entidades territoriales a corte de 2017, el 80% de los municipios presenta una alta dependencia de los recursos girados por el nivel central y un bajo recaudo de recursos propios. Su debilidad en materia financiera dificulta la capacidad de cumplimiento de las obligaciones y diluye los beneficios que puede generar la descentralización en términos de toma de decisiones de gasto y prestación de servicios de manera más directa a su población.

La ciudad de Riohacha no es ajena a esta situación, entre las ciudades capitales de la región Caribe, es la más dependiente de las transferencias de la nación y la de menor recaudo tributario per cápita. Esto por supuesto incide en su capacidad de financiamiento de la inversión de manera autónoma. A nivel de endeudamiento, el municipio tiene una obligación moderada pues representa menos del 50% de los ingresos corrientes, situación más favorable que en el caso del departamento, sin embargo el nivel de inversión es bajo con respecto al resto de capitales de la región. A corte de 2018 Riohacha invirtió dos terceras partes de lo invertido por Sincelejo, ciudad con una población similar. En términos de capacidad de generación de ingresos propios presenta una situación de baja efectividad en el recaudo donde los ingresos no tributarios representan tan solo el 0,24% de los ingresos totales, donde el promedio de los municipios de su categoría es de 3% y donde los ingresos tributarios per cápita representan tan solo un tercio de lo generado por Sincelejo.

En materia de ingresos la situación fiscal del municipio ha presentado un crecimiento total real de 49% en el periodo 2012-2018, sin embargo el crecimiento no ha sido continuo a lo largo de los 7 años, presentando un deterioro en el periodo 2016 – 2018, con un decrecimiento promedio anual de -4%. El rubro que más contribuyó al descenso fueron los recursos provenientes del sistema general de regalías SGR. Se destaca que no hubo avances en temas de autonomía fiscal por cuanto los ingresos propios, como los tributarios y no tributarios se mantuvieron con la misma participación a lo largo del periodo. Básicamente la estructura se mantuvo inalterada en los 7 años de análisis. El municipio además presenta una alta dependencia de los recursos por transferencias, manejando un indicador de participación de transferencias sobre ingresos totales de 84%, siendo el más alto entre ciudades comparables como Montería, Sincelejo y Valledupar, que presentan un indicador por debajo del 70%.

Gráfico 1. Distribución de los ingresos totales de Riohacha, 2012 vs 2018.

Ingresos tributarios

Entre 2012 y 2018 los ingresos tributarios en el Distrito de Riohacha presentaron una variación promedio anual de 8%, sin embargo a lo largo de los 8 años se han experimentado tres tendencias, una de crecimientos sostenido en el periodo de 2012 – 2015, jalonado por la dinámica experimentada por los impuestos de alumbrado público, impuesto de transporte de oleoducto y gasoducto y contribuciones de obra pública. Una de decrecimiento en el periodo 2015 – 2017, por el descenso de los impuestos que dependen del nivel de contratación pública del municipio como estampillas y contribuciones de obra pública y el último año donde se presentó una recuperación significativa de los principales impuestos como industria y comercio, predial y el resto de impuestos.

Gráfico 2. Evolución de los ingresos tributarios totales de Riohacha, 2012 – 2018. (Precios constantes 2017)

A nivel organizacional y de gestión de ingresos de acuerdo a la entrevista realizada al área de rentas del municipio, en los primeros años del periodo se realizó la implementación de un plan estratégico para organizar las distintas dependencias de la oficina de gestión de ingresos. Las distintas acciones se orientaron a fortalecer los procesos de cobro de los distintos impuestos, haciendo énfasis en los impuestos más relevantes, se adecuaron las instalaciones para ofrecer una mejor atención a los ciudadanos y se adquirieron los recursos de hardware y software necesarios para las labores tributarias.

Posteriormente en los años siguientes, entre 2015 y 2017 se presentó una reducción significativa en el recaudo de otros tributarios, concretamente en el impuesto de transporte por oleoducto (-60%), en el impuesto de contribuciones de obra pública (-99%), estampillas (-59%) y delineación urbana (-95%), estos tres últimos se redujeron por la disminución del ritmo de contratación del municipio. Por su parte, el impuesto predial e industria y comercio se incrementaron de manera discreta con una tasa de 5% y 6% respectivamente.

Ingresos no tributarios

Los ingresos no tributarios de Riohacha no presentaron una tendencia clara de crecimiento a lo largo del periodo en el agregado ni tampoco de los subrubros en particular. De hecho el valor recaudado en 2018 es 30% menor a la cifra de 2012. Por lo tanto a lo largo del periodo la estructura de los no tributarios ha sido variable sin una evidencia clara de esfuerzo de recaudo de un subrubro en particular por parte de la administración.

A corte de 2018 los ingresos no tributarios estuvieron compuestos principalmente por tasas y derechos con una participación de 57%, multas y sanciones con 26%, contribuciones con 13% y por último venta de bienes y servicios con 4%. Cabe resaltar que dentro del subrubro de multas y sanciones la mayoría son por multas de control fiscal y no se registra el pago de intereses por deudas de vigencias anteriores del impuesto predial, pues como se dijo anteriormente las amnistías tributarias recientes han condonado el 100% de los intereses adeudados.

Gráfico 3. Distribución de los Ingresos No Tributarios de Riohacha 2012-2018 (Millones de pesos a precios constantes de 2017)

El municipio de Riohacha en el periodo denota una baja capacidad para ejercer los controles fiscales pertinentes y las acciones de fiscalización en términos de transporte entre otros, dado que no se registran por ejemplo multas y sanciones de tránsito. Una evidencia de que si es posible mejorar, es que en el resto de ciudades comparables este tipo de ingresos representan en promedio el 3% de los ingresos totales sin incluir a Barranquilla ni Riohacha, mientras que en Riohacha para 2018 representó el 0,2%.

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