mayo 18, 2019 - Nota Económica

Dado el proceso de descentralización en Colombia, los departamentos y municipios han realizado avances en su autonomía fiscal, sin embargo las regiones periféricas lo han hecho a un ritmo menor, entre esas se encuentra la región Caribe. A continuación se expone el desempeño de La Guajira dentro de la región Caribe en términos de capacidad de generación de ingresos y capacidad de ejecución de gastos.

Algunos autores como Viloria (2001) muestra un balance de los cambios generados en las finanzas públicas de los departamentos del caribe en la primera década tras el inicio del proceso descentralizador. Estos datos son la base para comparar los cambios durante esa primera década, y casi tres décadas después a corte de 2017.

La participación de los gobiernos departamentales costeños en los ingresos totales del consolidado de los gobiernos 32 departamentos pasó del 11% en 1990, a 20% en 1999 y en la vigencia de 2017 alcanzó 23%.

En relación con los ingresos propios, los ingresos tributarios de los departamentos de la región caribe constituyeron el 12% sobre el total de gobiernos departamentales en el país, 17% en 1999 y alcanzó el 19% del total en el 2017. En esta misma línea, los ingresos no tributarios pasaron de pesar en 1999 el 6% a llegar al 18% en 2017.

Por último, a nivel regional los ingresos por transferencias de los siete departamentos aumentaron su participación dentro del total nacional entre 1990 a 1999 al pasar del 9% al 20%. Para la vigencia 2017 representó el 27% del total de transferencias hacia los departamentos.

En su trabajo, Viloria (2001) buscó confrontar el indicador de esfuerzo fiscal con uno construido a partir de la relación entre ingresos tributarios y PIB para así acercarse a un “esfuerzo tributario” desde la producción de bienes y servicios de cada entidad territorial evitando incluir el peso que ejercen las transferencias de la nación.

Gráfico 1. Ingresos tributarios departamentales como porcentaje del PIB de los departamentos. Comparativo periodo 1990-1997 y 2017

Gráfico 1. Ingresos tributarios departamentales como porcentaje del PIB de los departamentos. Comparativo periodo 1990-1997 y 2017

De acuerdo con esto, entre 1990 y 1997 los ingresos tributarios como porcentaje del PIB fueron creciendo para todos los casos estudiados y mostraba a La Guajira y a Cesar como los departamentos con la relación más baja entre ingresos tributarios y PIB. Este panorama no ha cambiado veinte años después, pues los dos departamentos siguen ocupando las últimas posiciones. Si bien la relación entre los dos periodos analizados ha seguido aumentando en la mayoría de las entidades de la región, este no ha sido el caso de Cesar y Bolívar que por el contrario disminuyeron para la vigencia 2017 un 17% y 10% respectivamente, bajando el promedio regional total.

Los departamentos que mostraron para la vigencia 2017 desempeño igual o superior al promedio de la región fueron Sucre, Atlántico, Córdoba y Magdalena. El Departamento que más creció fue La Guajira con un 75% seguido de Córdoba que vio un incremento del 35% en relación con los años anteriores.

Tabla 1. Ingresos tributarios per cápita de la región Caribe 1993-2017 con base 2017

Tabla 1. Ingresos tributarios per cápita de la región Caribe 1993-2017 con base 2017

Otra forma de comparar el comportamiento de las finanzas públicas departamentales es a partir de los ingresos tributarios per cápita. Los resultados muestran que la Guajira es el departamento con el indicador más bajo de la región. Este resultado negativo, afirma Viloria, es debido a que su PIB es constituido principalmente por la producción de carbón, poco integrado a la economía local. Es importante tener en cuenta que los ingresos tributarios per cápita en todos los departamentos se incrementó casi el doble desde 1993 al 2017.

Otro aspecto fundamental para el análisis de las finanzas públicas resaltado por Viloria (2001) son los gastos de funcionamiento que muestran la carga burocrática, así como su relación con los gastos de inversión para determinar la eficiencia de estas entidades en términos fiscales.

Gráfico 2. Gastos de funcionamiento respecto a los gastos totales de los gobiernos departamentales. Comparativo periodo 1990-1997 y 2017

Gráfico 2. Gastos de funcionamiento respecto a los gastos totales de los gobiernos departamentales. Comparativo periodo 1990-1997 y 2017

Previo a la promulgación de la constitución de 1991, y por lo tanto de las reformas estructurales más importantes en el proceso de descentralización, la región caribe gastaba en promedio el 51% de sus ingresos totales en gastos de funcionamiento, siendo Córdoba y Magdalena los departamentos que más gastaron en este rubro de 88% y 74% respectivamente convirtiéndolos en los departamentos más burocratizados de entonces. Es decir, la carga burocrática consumía más de la mitad de los recursos de las entidades territoriales y en algunos casos casi que por completo.

Tras la promulgación de la constitución, se dio un aumento del 23% de gastos de funcionamiento llegando a significar en promedio el 63% de los ingresos totales de la región. No obstante, tras la promulgación de la ley 617 de 2000 se establecieron una serie de normas relacionadas con la gestión presupuestal de municipios (ley 136 de 1994) y departamentos (ley 1222 de 1986), así como la ley de presupuestos, con el objetivo de fortalecer la descentralización y racionalizar el gasto público nacional.

La racionalización de los gastos de funcionamiento como objetivo de la nueva gestión pública, que incluyó los techos fiscales establecidos en esta ley de acuerdo con la categoría en la que se ubicase la entidad territorial, lo que generó una disminución del 80% en este tipo de gasto, llegando a pesar solo el 13% en el promedio de gastos de los departamentos del Caribe.

Este descenso está relacionado tanto a procesos de saneamiento de finanzas de las entidades territoriales, así como de las reformas al sistema General de Participaciones y del manejo de los presupuestos de entidades descentralizadas en los territorios.

Gráfico 3. Gastos de funcionamiento per cápita Comparativo periodo 1990-1997 y 2017

Gráfico 3. Gastos de funcionamiento per cápita Comparativo periodo 1990-1997 y 2017

Los gastos de funcionamiento per cápita muestran un comportamiento similar. Todos los departamentos los incrementaron entre 1993 y 1999 siendo Atlántico y la Guajira los que en 1999 tuvieron los indicadores más bajos.

Contrario a estos, los de inversión disminuyeron entre 1993 a 1999 un 64% en promedio, para luego aumentar en relación con 2017 un 84%. Los recursos por regalías del carbón hicieron que para 1993 La Guajira fuera uno de los departamentos con más alta inversión per cápita. No obstante, se desplomó para 1999 y en 2017 llegó solo a una inversión per cápita de $388.000 pesos constantes de 2017, ubicándose por debajo de la media de la costa que para ese año fue de $439.870 pesos constantes de 2017.

Gráfico 4. Gasto de inversión per cápita. Comparativo periodo 1990-1997 y 2017

Gráfico 4. Gasto de inversión per cápita. Comparativo periodo 1990-1997 y 2017

En relación con la deuda pública, aunque Viloria (2001) afirma que hubo un aumento en el déficit entre 1990 y 1999, es importante resaltar que para 2017 la deuda pública de los departamentos del Caribe disminuyó en relación con el PIB departamental un 68%.

Tabla 2. Deuda pública: deuda total, deuda per cápita y deuda/PIB. Comparativo periodo 1990-1997 y 2017

Tabla 2. Deuda pública: deuda total, deuda per cápita y deuda/PIB. Comparativo periodo 1990-1997 y 2017

Como se puede constatar, han existido avances en la descentralización fiscal en el país en relación con la región caribe. No obstante, persisten los desafíos en relación el bajo recaudo de recursos propios y en la prestación de servicios públicos.

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