agosto 24, 2019 - Nota Económica

Gozar de condiciones de vida mínimas, depende de una u otra forma del logro educativo alcanzado y, así mismo, también lo influencia. Si la población con menos recursos es la que menos aprende, las desventajas se mantienen y escapar de la pobreza se convierte en un privilegio que solo unos pocos logran alcanzar (Banco Mundial, 2018). Invertir en capital humano constituye entonces una de las estrategias clave para reducir la pobreza y, por lo tanto, es indispensable conocer los retos que enfrentan las ciudades en este respecto.

Como lo revelan las cifras en el contexto regional, uno de los mayores retos de Riohacha en materia de educación está en la calidad del aprendizaje. Sin embargo, no existe una única política que por sí sola mejore este aspecto. Por lo tanto, a continuación, se presenta una propuesta integral en donde se incluyen inversiones en mejoramiento de infraestructura, mayor tiempo en las escuelas, calidad de los docentes y fortalecimiento institucional.

En relación al tiempo en las escuelas, es indispensable dar un impulso a la implementación de la jornada única en la ciudad. En Colombia, esta política ha demostrado tener efectos positivos sobre el desempeño académico de los estudiantes (Bonilla, 2011; Hincapié, 2016). El mayor tiempo en las escuelas, además de aumentar el aprendizaje, reduce la exposición a riesgos de la calle como la violencia y el trabajo infantil. Igualmente, puede tener efectos positivos en la nutrición de los niños, teniendo en cuenta que su implementación involucra que los estudiantes reciban el almuerzo en el colegio.

Según el Ministerio de Educación Nacional (MEN), la meta de matriculados en jornada única en Riohacha para el año 2018 es de 11.433 estudiantes. Sin embargo, en 2017 esta cifra había llegado a solo 3.407. Teniendo en cuenta los avances alcanzados al día de hoy y en línea con Bonilla y Martínez (2017), la propuesta es que a 2030 en Riohacha el 60% de los alumnos asistan a establecimientos educativos en jornada única y que, paralelamente, se logre una cobertura del 100% en educación primaria, secundaria, básica y media.

Las metas anteriores requieren una importante inversión en infraestructura educativa, tanto para atender a los estudiantes que siguen por fuera del sistema como para los nuevos en jornada única. A partir de datos de encuestas de hogares, llevar al 100% la cobertura en Riohacha en la actualidad implica ampliar la capacidad del sistema en alrededor de 9,4%, para un total de 50.789 matriculados en 2018. Por su parte, las proyecciones de población por grupos de edades de Pachón (2012) indican que alcanzar la cobertura del 100% en 2030 equivale a contar con una capacidad para atender a alrededor de 67.597 alumnos.

Con base en lo anterior, el cumplimiento de la meta de jornada única implica que en el año 2030 debe haber alrededor de 40.558 estudiantes matriculados en esta modalidad. Se estima por lo tanto, el cupo adicional que se debe crear entre 2019 y 2030 es de aproximadamente 36.558 estudiantes (Cuadro 1).

Para crear los nuevos cupos se propone construir una nueva infraestructura que cubra el 70% de estas plazas y que el restante 30%, sea cubierto con la adecuación de espacios existentes como bibliotecas y laboratorios, entre otros. Estableciendo un número promedio de 40 estudiantes por salón, esto significa que se deberían construir alrededor de 640 aulas nuevas, las cuales podrían obtenerse ampliando las sedes actuales o construyendo nuevas.

Según el MEN, cuando se trata de ampliaciones, el costo promedio de construcción y dotación de una nueva aula de clase es de 45.084 dólares, mientras que si se trata de una sede nueva el costo es de 115.740 dólares. Asumiendo que un 50% de las aulas se construyen en colegios nuevos, la inversión total en ampliaciones y colegios nuevos sería de aproximadamente 14,4 y 37,0 millones de dólares, respectivamente (Cuadro 1).

Dentro de este total de recursos para construcción de infraestructura, se propone además que una parte se destine a instituciones etnoeducativas. En la actualidad, Riohacha cuenta con 16 centros (hasta noveno grado) y 2 instituciones (hasta grado 11) que ofrecen programas etnoeducativos, los cuales atendieron en 2018 a un total de 15.104 estudiantes. Estas instituciones son guiadas bajo el modelo de enseñanza propio llamado “Anaa Akua’ipa”, construido por las comunidades indígenas y avalado por el Ministerio de Educación Nacional. Su funcionamiento actual es bajo la modalidad de media jornada y ofrecen a los estudiantes programas complementarios de transporte, dotación de kits escolares y alimentación (PAE). A pesar del avance que significa contar con este tipo de programas en la ciudad, es importante que la oferta en todos los centros se amplíe hasta grado 11 y que en lo posible, estos cuenten con modalidad de jornada única.

Continuando con el cálculo de las inversiones, adicional a la construcción de infraestructura, es indispensable mejorar la calidad de los espacios existentes. Para este propósito se destinarán 3 millones de dólares, los cuales se estima podrían alcanzar para mejorar las condiciones de alrededor de 15 establecimientos educativos. Lo anterior, asumiendo que la inversión en infraestructura en estas escuelas incluye: reconstrucción de las baterías sanitarías y el comedor escolar, y construcción y dotación de una biblioteca. Se propone que los 15 establecimientos educativos beneficiarios de esta inversión sean aquellos en peor estado.

Pero más allá de la construcción y el mejoramiento de infraestructura, la jornada única también implica mayores transferencias principalmente para el pago de la nómina docente. En este respecto, el MEN reconoce actualmente un 20% adicional en transferencias del SGP por alumno matriculado en jornada única, así como los recursos de alimentación escolar necesarios para que los alumnos reciban su almuerzo en el colegio. Según el MEN, el valor promedio de transferencias del SGP por alumno matriculado en educación básica y media, es de 573 dólares en la zona urbana y 859 dólares en la zona rural. Por otra parte, según Colombia Compra Eficiente, el costo anual promedio del almuerzo por alumno y del complemento nutricional es de 221 y 151 dólares, respectivamente. Asumiendo que se alcanza la meta de jornada única en 2030 y que la matrícula crece de manera lineal en los próximos doce años, la implementación de esta propuesta conlleva a un aumento en los costos recurrentes, entre 2019 y 2030, de aproximadamente 28,2 millones de dólares para cubrir las transferencias adicionales del SGP y 50,7 millones para cubrir la alimentación escolar (Cuadro 1).

Las inversiones en jornada única deben además acompañarse de esfuerzos en otras áreas como planta docente, diseños curriculares y, en general, la administración de las escuelas. En relación con el primer tema, es esencial que Riohacha invierta para mejorar la formación de sus docentes en servicio. Según cifras del DANE para 2017, únicamente el 17% de los docentes de Riohacha cuentan con un posgrado, contrastando enormemente con ciudades como Tunja, en donde este porcentaje asciende a 42%. En este contexto, la primera intervención en este ámbito consiste en ampliar la financiación de créditos beca para maestrías de alta calidad, las cuales serían asignadas a los docentes con base en mérito académico.

La meta puntual es que a 2030, el 40,0% de los docentes en colegios oficiales de Riohacha cuenten con una maestría. Teniendo en cuenta que, de 2.500 docentes en la ciudad, alrededor del 17% ya cuenta con un posgrado, cumplir la meta implica financiar alrededor de 2.087 maestrías. Asumiendo un costo promedio por maestría de 6.000 dólares, la inversión total sería de 12,5 millones de dólares.

También en relación a la calidad de los docentes, el Ministerio de Educación ofrece el programa Formadores Nativos Extranjeros, el cual consiste en traer extranjeros nativos angloparlantes a Colombia durante un mes o un año para reforzar el aprendizaje de inglés en las aulas. Se propone que a través de este programa lleguen a Riohacha diez formadores por año entre 2019 y 2030. Esto implica que, con un costo promedio por formador de 14.500 dólares, la inversión anual en este programa sea de 145.000 dólares por año, lo que equivale a un costo total entre 2019 y 2030 de 1,7 millones de dólares.

Finalmente, para que todas las inversiones anteriores alcancen los resultados esperados, es indispensable fortalecer la gestión de la secretaría de educación de la ciudad y los rectores de las escuelas. En este respecto, se propone la implementación de programas similares a los ofrecidos por la Fundación Empresarios por la Educación. Uno de ellos es el de Rectores Líderes Formadores, el cual apoya la formación integral de rectores para mejorar su desempeño en todos los ámbitos de la gestión escolar. Por otra parte, también se propone implementar un programa de acompañamiento a la secretaría de educación, en donde el propósito es mejorar su gestión administrativa, así como fortalecer sus vínculos con el sector empresarial.

El costo del programa a rectores y a secretarías de educación es de aproximadamente 10.500 y 13.500 dólares, respectivamente. En el caso del primero, este sería dirigido a los rectores en las ocho instituciones educativas con menor desempeño en las pruebas Saber 11 en 2017 (categoría D), mientras que el segundo sería implementado al inicio de cada gobierno local entre 2019 y 2030. Con las anteriores consideraciones, el valor total de estas últimas inversiones ascendería a 84.000 dólares para el caso de los docentes y a 41.700 dólares para el acompañamiento a la secretaría de educación.

El Cuadro 2 presenta un resumen de todas las propuestas en educación anteriormente mencionadas, incluyendo la oferta institucional, la población beneficiaria y su costo aproximado. Agregando todos los programas, el valor total de las inversiones es de 147,7 millones de dólares.

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