octubre 7, 2019 - Nota Económica

¿Cómo vamos en educación? Un informe especial para Riohacha sobre el estado de la calidad educativa escolar.

El domingo 25 de agosto, estudiantes de 11° de todos los colegios de Riohacha y del país participaron en la jornada de evaluación escolar nacional más importante de sus vidas: el examen Saber 11. Los resultados arrojan una guía sobre donde enfocar la política educativa en la ciudad.

Un termómetro para los colegios: el Saber 11

El examen de Estado compone un indicador desagregado y confrontable a nivel de estudiantes, establecimientos y, competencias básicas y específicas, para el Ministerio de Educación Nacional (MEN) así como para los planteles educativos acerca de la eficiencia de los procesos de enseñanza implementados y la efectividad de los recursos operados, apuntando a promover su mejoramiento continuo, mediante la retroalimentación sobre los puntajes obtenidos.

¿Cómo van los colegios de Riohacha?

El desempeño de los colegios de la capital de La Guajira en la pasada edición del Saber 11, durante el segundo semestre del 2018, fue bastante desfavorable con un puntaje promedio de 231, posicionando a la ciudad al final de la clasificación en la Región Caribe lejos de Santa Marta, la segunda con menor desempeño y muy por debajo de Montería, la ciudad con mejor desempeño con un resultado promedio de 260.

Por área los resultados evidencian un rendimiento regular en los puntajes de las competencias específicas de lectura crítica (49) y matemáticas (46), muy por debajo de la media regional y nacional.

Por otro lado, los colegios no oficiales de la ciudad, con un puntaje promedio de 260, exhiben mejores resultados en comparación con los oficiales (224). Y de manera particular, aquellos establecimientos públicos con implementación de la jornada única, con un puntaje promedio de 219,  presentan un resultado inferior frente a aquellos que aún mantienen la media jornada (237).

Es importante notar que, los estudiantes residentes en las zonas rurales (212) de la ciudad mostraron resultados muy por debajo de aquellos ubicados en el entorno urbano (233).  Y además puede observarse que, para los estudiantes con reconocimiento étnico (218) el desempeño es considerablemente inferior, comparado con aquellos sin afiliaciones con estas comunidades (236).

¿Cómo estamos en materia de disponibilidad de docentes en Riohacha?

En Riohacha 57.494 jóvenes se encuentran matriculados en el colegio, en los niveles de preescolar, primaria, secundaria y media académica en 2019. Esta cifra equivale al 24% de los estudiantes del departamento, al 2,2% de la región, y al 0,6% del país; 8 de cada 10 de estos estudiantes asiste a colegios públicos, y el 36% habita en el área rural.

El 52% de los estudiantes escolares de Riohacha cursa educación primaria, 29% educación secundaria, 7% se encuentra en educación media, y 12% pasa por el preescolar.

Igualmente, se tiene registro en la ciudad de la contratación de 2.590 profesores, lo que es el 25% de la cifra departamental, y el 2,4% de la cifra regional.

De estos docentes, el 74% se desempeña en colegios oficiales, y 38% labora en el área rural. Con relación a la capacidad de profesores en los planteles de Riohacha, para 2019 se conoce que por cada docente existen 22 alumnos matriculados (1-22); relación que se encuentra favorablemente por debajo de la media de la región caribe (1-24), y de la mayoría ciudades de la costa como Santa Marta (1-24), Valledupar (1-24), Cartagena (1-24), Barranquilla (1-25), Sincelejo (1-25) y Montería (1-25).

Más en detalle, en los colegios oficiales de la ciudad, la proporción de alumnos por docentes es de (1-25), mientras que en los no oficiales es de (1-14).

¿Cómo están los profesores en Riohacha?

En el país 49% de los profesores empleados en colegios solo cuenta con un título de licenciatura, 29% ha conseguido algún título de posgrado, 10% registra preparación técnica o tecnológica, 8% se reconocen como profesionales de otras ramas, y un 3% a lo sumo, registra estudios de bachiller. Para el caso de la capital de La Guajira, sólo el 43% de los profesores mantienen por lo menos un título de licenciatura, por debajo la estadística nacional (49%) y la regional (52%), así como de la cifra del resto de ciudades del caribe. Además, sólo 15% ha alcanzado algún título de posgrado, superada en la región por Sincelejo (33%), Montería (27%), Barranquilla (24%) y Valledupar (23%); y alrededor de un 29% no acredita preparación profesional universitaria, cifra muy desventajosa con respecto a la presentada por otras capitales de la costa como Montería (11%), Cartagena (14%), Barranquilla (15%), Valledupar (19%) y San Andrés (20%).

Más en específico, se encuentra que en Riohacha el 72% de los profesores que únicamente ha alcanzado un título de licenciatura labora en el sector no oficial. Sin embargo, el 94% de los profesores que acredita algún nivel de posgrado trabaja en colegios oficiales, lo que puede estar explicado por los incentivos y facilidades que se generan para el ascenso profesional con el nombramiento en propiedad.

Más del 80% de los docentes con algún posgrado en la capital de La Guajira es mayor de 40 años, lo mismo sucede para casi del 50% de los licenciados, y la mayoría de éstos solo dicta clases en primaria y secundaria.

El distrito se mantiene al final de la lista de ciudades de la costa en la proporción de docentes escalafonados en el estatuto docente, con solo el 59%, muy alejada del promedio nacional (81%), del regional (82%), y de ciudades como Barranquilla (86%), Montería (78%), Sincelejo (77%) y Santa Marta (75%). Particularmente, este comportamiento rezagado en el ascenso de méritos salariales docente se presenta siendo Riohacha la ciudad con la mayor relación de profesores con nombramiento en propiedad (71%) con el Estado. Esto en la práctica se traduciría en una capacidad superior de los establecimientos oficiales para prestar el servicio educativo a una mayor población estudiantil.

Y de manera independiente al sexo, 7 de cada 10 profesores cuenta, por lo menos, con un título profesional universitario.

¿Y las herramientas TIC?

Según en el censo de establecimientos educativos del DANE, en el distrito se contabilizan 270 instituciones educativas a 2018, de las que más del 80% hacen parte del Estado. Del total de estos colegios, cerca del 40% no cuenta con servicio de energía eléctrica, para aquellos que son oficiales la cifra aumenta sobre el 50%, y para los que se localizan en el área rural casi llega al 60%. Aún más, el 72% de los establecimientos educativos en Riohacha no mantiene conexión a internet, con mayor incidencia en aquellos que son públicos y/o se ubican en el área rural. Unido a esto, 3 de cada 10 colegios no cuenta con equipos de cómputo, y esto da como resultado que 5 de cada 10 colegios no goce de una sala de informática.

En promedio para los colegios de Riohacha, por cada 20 estudiantes existe un computador en estado funcional (1-20). Para los establecimientos oficiales esta proporción de un computador por cada 23 estudiantes, mientras que para los no oficiales es de uno por cada 13 estudiantes. A nivel nacional esta relación es de un computador por cada 11 estudiantes (1-11).

En otras ciudades de la costa la relación es: Valledupar (1-13), Santa Marta (1-14), Barranquilla (1-17), y Cartagena (1-19).

También dentro de la dotación de bienes TIC se genera una Tasa de Desuso, que informa sobre la participación de computadores de escritorio, computadores portátiles y tabletas actualmente no funcionales o integrados a los procesos de enseñanza en los establecimientos.

Para Riohacha la relación de herramientas TIC en desuso es del 9,7%, ligeramente inferior a la media nacional (10%), y superando a ciudades como Barranquilla (10%) y Montería (16%), lo que es optimista; en los colegios oficiales y no oficiales el desuso es del 11% y 3%, respectivamente. De todas formas, otras capitales de la región caribe llevan la delantera en el aprovechamiento de las TIC: Santa Marta (5%), Sincelejo (8,5%) y Valledupar (9%). Para algunas ciudades un mejor aprovechamiento de las herramientas TIC puede estar asociado estado funcional de los aparatos, o bien, a las aptitudes y facilidades del cuerpo docente y directivo para vincularlos efectivamente a los procesos de enseñanza.

¿Cuáles son los principales resultados en materia de cobertura y jornada única?

Hoy por hoy la cobertura escolar neta solo llega al 66%, lo que impone grandes retos en el despliegue de mayor oferta educativa local; la cobertura para el preescolar es del 52%, básica primaria alcanza el 65%, secundaria no supera el 47%, y la media académica apenas y llega al 22%, según datos del MEN a 2018.

Para Riohacha solo 9% de los estudiantes pertenecientes a colegios distritales ha hecho el tránsito a la jornada única. Esta cifra se encuentra bastante rezagada con respecto a la media nacional (19%) de estudiantes que asiste a una jornada completa.

En relación a los factores de permanencia y riesgo escolar, la tasa de deserción intra-anual del sistema escolar municipal es del 4,2%, por encima del país (3,6%), y la tasa de reprobados es del 9,5%, bastante alejada de la media nacional (6,6%). Ambos indicadores tienen una mayor incidencia en niños entre 5 y 15 años matriculados en colegios oficiales ubicados en el área rural.

Algunas recomendaciones…

El alcance de una educación de calidad pasa por la generación de condiciones de equidad educativa en el acceso y la calidad. En este consenso, primeramente es relevante incentivar el fortalecimiento de las competencias en lectura crítica y matemáticas, mediante el apoyo de nuevas estrategias pedagógicas que incorporen técnicas de enseñanza y mecanismos para motivar a los jóvenes a lograr la excelencia; igualmente es indispensable la disposición de un cuerpo de profesores con perfiles y preparación idónea en la orientación de estos cursos.

Una de las alternativas más próximas es el apoyo a la implementación de la jornada única en las instituciones de la ciudad, y que fomentaría una mejor gestión del tiempo escolar, promoviendo que los estudiantes participen en un mayor número de actividades curriculares y extracurriculares que fortalezcan sus competencias básicas y específicas.

La integración de las herramientas TIC puede ser una vía para el diseño de los cursos, la exposición de contenidos con mayores exigencias cognitivas, y la capacitación de docentes, pues de la mano de instrumentos multimedia, se puede propiciar una mejor retención y ejercicio de los saberes y habilidades. Esto debe complementarse con una disposición y mantenimiento adecuado de los equipos. Finalmente, favorecer mejores condiciones de acceso de la mano de mayor oferta de establecimientos educativas es una de las tareas pendientes de la agenda municipal. En este orden, las estrategias de permanencia y retención son fundamentales para intervenir la deserción y la repitencia escolar. Todo lo anterior, como medidas para contrarrestar y prevenir fenómenos como la criminalidad y drogadicción juvenil, y la incidencia del embarazo adolescente, y procurar el tránsito a la educación superior y la formación para el trabajo.

Todo lo anterior, debe tener como eje transversal la atención especial a las comunidades de estudiantes con condiciones más desiguales, como los son aquellos que habitan las zonas rurales y los que se reconocen dentro de agrupaciones étnicas.

Con prioridad:

  • Ampliar la oferta de establecimientos públicos en zonas urbanas y rurales.
  • Diseñar mecanismos de cualificación para docentes de colegios oficiales y no oficiales, así como aquellos que prestan atención a población étnica.
  • Implementar programas para la dotación de servicios públicos y enseres educativos a los establecimientos con mayor carencia.
  • Desarrollar programas de provisión e integración de las herramientas TIC a los procesos de enseñanza.
  • Planificar programas y eventos municipales de análisis y evaluación de prácticas docente que fomenten la inclusión de novedosas estrategias pedagógicas.
  • Re impulsar la implementación de la jornada única en colegios del distrito.

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