marzo 24, 2020 - Nota Económica

Camas de Cuidados Intensivos e Intermedios en La Guajira

La pandemia del Covid-19 está produciendo una gran incertidumbre y fuertes choques sobre la sociedad, la economía, pero sobretodo en la salud de la población mundial. Según los cálculos del Instituto Nacional de Salud, se estima que en Colombia 3.9 millones de personas podrán contagiarse con la pandemia, de esa cifra, 3.2  millones serían casos leves, 187.523 críticos y 550.600 severos. Con estas preocupantes proyecciones se puede prever que el sistema de salud colombiano enfrentará un desafío sin precedentes.

De acuerdo con los datos del Ministerio de Salud, Colombia cuenta con 1.7 camas de cuidados intensivos por cada 100 mil habitantes. Esto significa que el país apenas tiene 60 mil camas para los casi 200 mil habitantes que podrían ser hospitalizados con síntomas severos. La situación tiene una agravante adicional, no todas las unidades de cuidados intensivos tienen respiradores, los cuales, son claves para el tratamiento de los pacientes en estado critico, solo hay 5.500 en el país. 

Ante este escenario, para La Guajira, se espera una situación aun mas preocupante. La vulnerabilidad del departamento ante la pandemia inicia con el alto porcentaje de población que vive en condiciones de pobreza y en zonas rurales dispersas sin acceso a agua y a servicios públicos que les permita cumplir con los protocolos de auto cuidado como lavarse las manos.

De igual forma, el panorama de la disponibilidad de camas de cuidados intensivos e intermedios para adultos no es nada alentador. De acuerdo con el Registro Especial de Prestadores de Servicios de Salud – REPS, La Guajira cuenta con 78 camas de cuidados intensivos para adultos y 32 de cuidados intermedios para esta misma población. Estas unidades se encuentran únicamente en clínicas privadas de los municipios de Riohacha, San Juan y Maicao, lo que quiere decir que ninguna pertenece a la red pública de salud del departamento y que un porcentaje de la población se encuentra a varias horas de estos centros de atención.

Esta situación se agrava cuando incluimos en los cálculos la tasa de ocupación de estas unidades con pacientes con otras patologías y aquellas que cuentan con respiradores, seguramente la disponibilidad de las camas se reducirá en un porcentaje bastante alto. Es importante establecer que, según el Censo de 2018, La Guajira tiene un 6% de población mayor de 70 años, lo que equivale aproximadamente a 52 mil personas que se encuentran con mayor vulnerabilidad ante el COVID-19 y que de contagiarse seguramente requerirán de atención especializada.

En ese sentido, es de vital importancia que la ciudadanía tome conciencia de la criticidad de esta situación y que cumpla a cabalidad con las directrices del gobierno nacional, departamental y de los municipios. El hecho que a la fecha no se haya presentado ningún caso en el departamento, no significa que no se cumplan con las recomendaciones y con el aislamiento preventivo. Está claro que en caso que la pandemia llegue al departamento, no se cuenta con un sistema de salud con la capacidad de respuesta requerida, por tal motivo, los impactos y la tasa de mortalidad puede ser mayor que en otras zonas del país. Esta es una oportunidad para que en el departamento se destinen recursos provenientes de diferentes fuentes de financiación para aumentar y mejorar la capacidad del territorio para atender pacientes en estado critico y para afrontar situaciones inesperadas como estas. Es el momento de unir esfuerzos y actuar de manera articulada y coordinada entre los diferentes niveles de gobierno, actores territoriales y ciudadanía para que podamos disminuir considerablemente los efectos de esta pandemia mundial.